El rey de los guayaquileños ha vuelto: el cangrejo

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El crustáceo más amado por los porteños ya está otra vez en decenas de restaurantes de la Perla del Pacífico. 

Hoy, ese profundo y envolvente olor que sale de inmensas ollas repletas de agua sal, mezclada con especias, atrapa nuevamente a los adictos al cangrejo. 

Aunque en La Atarazana, FAE, Los Álamos, Bella Aurora y zonas aledañas no existen cangrejales desde hace algunos años, en la ciudad se levantan tres corredores gastronómicos, en donde se concentra la mayor cantidad de negocios dedicados a la venta del crustáceo en sus distintas recetas. 

El primero que visitamos se encuentra a lo largo de la calle Los Ríos, desde la intersección de Sucre hasta Huancavilca. Aquí se contabilizan 14 restaurantes en ambos costados de la avenida. 

Uno de ellos es el emblemático Ochipinti, que perteneció al ya fallecido Jorge Briones, una verdadera leyenda en la preparación de este marisco en la ciudad. En este salón de comidas aún se utiliza la olla que empleó “Don Ochi” durante décadas para satisfacer a los paladares más exigentes. 

Otro espacio en donde hay restaurantes especializados en la venta de diferentes platos hechos a base de cangrejo es la avenida Miraflores, en la ciudadela que lleva el mismo nombre. En esta zona se levantan cuatro locales con cerramiento. 

Hacia el norte, en dos etapas de Sauces (6 y 9) suman 36 los negocios que ofertan cangrejos criollos, al ajillo, encocado, ensaladas y otras variedades de platos. 

En Sauces 9, la particularidad es que todos los comedores se encuentran en lo alto. Es decir, a manera de balcones con vista a la calle. Mientras en el 6, aproximadamente siete cuadras están tomadas por esta clase de restaurantes. 

En la avenida Benjamín Carrión, de la Alborada, sobreviven solo cuatro locales, de al menos una decena que allí existían. En la avenida Quito, centro de la urbe, desaparecieron estos restaurantes.

En la avenida Benjamín Carrión, de la Alborada, sobreviven solo cuatro locales, de al menos una decena que allí existían. En la avenida Quito, centro de la urbe, desaparecieron estos restaurantes. 

Respecto a la venta de los atados, el precio depende del tamaño de los animales. Los denominados especiales, en donde puede haber hasta 6 de patas gordas, cuestan $ 15; en tanto que los de patas más delgadas valen $ 10. 

Periodistas de Atarazana GO! estuvieron en Sauces 6, Miraflores y la calle Los Ríos. Sin seguir un libreto estructurado o establecido ni formalismos, filmaron y narraron en varios videos exactamente lo que observaron la noche del sábado 19 de septiembre. (I)

Fotografías: Miguel Castro y Jonathan Miranda/Atarazana Go

Vídeos: Jonathan Miranda

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