Ni la Policía detuvo la presentación del EP de Sagaz

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Cerca de la medianoche del sábado 14 de mayo, la banda guayaquileña de heavy metal, Sagaz cumplió con su anhelo de presentar a la comunidad metalera de Guayaquil y del país, varias de las canciones de su nuevo EP: El poder del rock.

Lo hizo en el bar Diva Nicotina, de Las Peñas, junto a su gente y a dos grupos colegas de larga trayectoria en la escena rockera: Wild Sex y Excálibur.

Este producto final, que ya está disponible en todas las plataformas digitales, es el resultado de dos años de arduo trabajo y sacrificios de todos los integrantes del quinteto, cuyo líder es Andrés Naranjo.

La pandemia del COVID-19, así como las respectivas restricciones y la compleja situación económica del país, no desanimaron a los guitarristas Isaac Díaz y Jonathan Torres; al bajista Billy Alvear; y al baterista, Jonathan Izquierdo, para avanzar en este proyecto.

De este equipo, es Torres quien se puso sobre sus hombros toda la parte técnica y los arreglos musicales de la producción.

El concierto de presentación del EP de Sagaz, denominado Heavy metal is the law (organizado por Paolo Monroy), tuvo algunas particularidades.

Una de ellas es que Jonathan Izquierdo tocó la batería con las tres bandas de la noche.  El esfuerzo físico y el despliegue de este músico son dignos de resaltar.

Otro detalle es que cuando estaba por concluir el recital de Wild Sex (22:45), un piquete de agentes del orden acompañados por funcionarios de la Intendencia de Policía del Guayas ingresó a Diva Nicotina, para un operativo rutinario de control de documentos. Esta incursión sorprendió a todos quienes se habían dado cita en este local.

Un inicio demorado

Con un atraso de aproximadamente 30 minutos empezó el concierto. Esto porque las pruebas de sonido tardaron más de lo previsto.

La banda Wild Sex, liderada por el bajista Daniel Larenas, fue la encargada de abrir el espectáculo.

Alrededor de diez temas, entre los que destacan: Manuela con soledad, La puerta negra, Robaburros, Imposible, Alisson y otras formaron parte de su repertorio.

El vocalista Fernando Moreno soltó todo el poder de su voz en cada canción. En la tarima, brincó, se arrodilló y hasta se sentó en algunas de sus interpretaciones.

A sus espaldas Byron Eras y John Suárez, guitarristas de Sexo Salvaje (como se traduce al español el nombre de este quinteto) le dieron el soporte musical con sus riffs.

En tanto que Larenas, con el bajo, fue el responsable de acompañarlo en los coros y de mantener el equilibrio en todas las canciones.

Izquierdo apaleó a la batería con la fuerza que lo caracteriza. Esta fue su primera presencia de la noche detrás de los tambores, platillos y el bombo.

Wild Sex estaba interpretando sus últimas canciones cuando llegaron los gendarmes. Fue necesario pedirles a los músicos que dejen de tocar, ante la sorpresa de todos los presentes.

De inmediato, algunos uniformados empezaron a solicitar la cédula a quienes se encontraban a la entrada de la sala de conciertos. Lo mismo pasó con las personas que estaban en el primer piso, subiendo por la escalera junto al acceso al salón.

El operativo duró cerca de 25 minutos. No requirieron el documento a todos, más bien los civiles se dedicaron a tomar fotografías y filmar a las pocas personas que mostraron sus identificaciones.

Una vez que se marcharon, Wild Sex volvió a tocar. El tema Chongo fue el último de su repertorio.

A continuación, llegó el turno de Excálibur, banda capitaneada por el legendario guitarrista y médico, Miguel Ángel Viteri.

Este cuarteto trajo a Diva una mezcla de temas propios y también emblemáticas canciones de Iron Maiden, Megadeth, Ozzy Osbourne, Judas Priest, Van Halen, entre otros.

El grupo donde también están: Juan Eduardo Rosero (bajo), Alberto Roca (vocalista) y Jonathan Izquierdo (batería) ofreció un show muy dinámico.

Viteri se movió por el escenario, tocó de espaldas o de frente al bajista y hasta se arrodilló con su instrumento. Sus rápidos y armoniosos solos de guitarra se ganaron los aplausos de los fans.

La presentación de ellos se extendió por más de una hora. En el escenario, Miguel Ángel cambió varias veces de guitarras.

En algunos casos empleó la Randy Rhoads polka dots flying V, en otros la ESP George Lynch Flamed Skull y para determinadas canciones la ESP Custom Flamed Dragon. Todas están modificadas de acuerdo a su gusto.

Un momento emotivo del show de estos guayaquileños fue cuando interpretaron Don’t talk to strangers/Holy diver del célebre cantante Ronnie James Dio, quien este lunes 16 de mayo cumplió un año más de fallecido.

Los Excálibur, que también volvían a las tarimas después de un largo tiempo, agradecieron el cariño de los rockeros y dejaron el escenario después de la medianoche.

El nuevo EP

Los guitarristas Isaac Díaz y Jonathan Torres, así como el bajista Billy Alvear fueron los primeros integrantes de Sagaz en acomodarse en el escenario.

Conectaron sus equipos, los probaron y esperaron hasta que Andrés e Izquierdo tomen sus posiciones.

Naranjo vistió una larga chaqueta oscura y botas, mientras que Torres volvió a ponerse esa leva de tipo de la Edad Media.

Izquierdo se acomodó en la batería por tercera ocasión y al final subió Andrés.

El tema Sueños medievales fue el primero que tocaron, sin embargo, tuvieron que repetirlo debido a fallas en el audio.

En la segunda oportunidad, el sonido ya estuvo mejor y se fueron de largo con el repertorio preparado para la ocasión.

Vino la canción La 4, El poder del rock (homónimo del nuevo disco), La última gran batalla, Sagaz y La malcriada (también de estreno). Esta última es una composición exclusivamente para adultos por el contenido de su letra.

Andrés volvió a mostrar su talento, no solo con su voz, sino también con el dominio del escenario. Torres, considerado uno de los mejores guitarristas de Guayaquil, lo corroboró en esa noche. La destreza y velocidad de sus manos con el instrumento son su carta de presentación en cualquier recital. Isaac, también guitarrista, complementa esa armonía con brillantez; mientras que, en los sonidos graves, Alvear se acopla al ritmo de sus compañeros y aporta con lo suyo.

Izquierdo, otra vez merece un espacio aparte en esta crónica. Golpeó y golpeó a la batería como si recién empezara a tocar. No hubo asistente a este concierto que se haya sorprendido por la resistencia física de Jonathan.

En algunos tramos del show, el frontman se refirió a los orígenes de la banda.

Del mismo modo, aprovechó algunos minutos para destacar el profesionalismo y la entrega de sus compañeros en este proyecto musical.

A las 01:30, los Sagaz se despedían de los asistentes. Naranjo agradeció a todos por su presencia y por el apoyo brindado a las bandas amigas.

El quinteto ya empezó a trabajar en lo que será la siguiente producción. (I)

Portada, fotografías y videos: Atarazana Go!

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