Surrender to Decadence, una explosión de sonidos extremos

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El jueves 14 de abril hubo una tocada en Guayaquil que se denominó: Jueves Santo.

Intervinieron varias bandas, unas más experimentadas y otras que recién están dando sus primeros pasos en la escena rockera de la ciudad.

El nombre del recital celebrado en Kruger Bar no es una casualidad. Se lo denominó así porque las presentaciones se dieron un día antes del feriado de Viernes Santo.

Hasta el flyer que circuló en las redes sociales y en los grupos de WhatsApp resultó atractivo.

En el mismo se ve a un hombre con traje de sacerdote y a una chica de mirada lasciva arrodillada frente a él, agarrando la solapa y sus caderas. Eso, aparentemente, dentro de un templo religioso.

¿Y por qué es importante recordar todo esto y contarlo? Porque en una de las agrupaciones que se presentó esa noche su vocalista también lució una camisa similar a la de un cura.

La diferencia es que en el área de los pectorales tenía dos cortes por donde quedaban expuestas sus tetillas.

Ese cantante se llama Damián Ron, quien es el líder y vocalista del grupo Surrender to Decadence (Ríndete a la Decadencia).

El frontman de esta banda, compuesta también por los veinteañeros: Estéfano Rivas (batería), Julio Oramas (bajo), Fernando Moreno y Víctor Vera (guitarras), tiene una particularidad que lo hace diferente del resto de intérpretes de los géneros agresivos.

Damián, en cada tema, realiza movimientos cuando canta. Articula sus brazos y va de un lado a otro. También se agacha en repetidas ocasiones sacudiendo la cabeza o simplemente salta en la punta de sus zapatos. Son desplazamientos no muy comunes en quienes cantan estos temas.

“Es como reacciono frente a la música”, afirma.

Pero ahí no termina todo. Ron, así como se puso la camisa de un sacerdote, también puede usar una blusa corta -similar a las chaquetillas- debajo de la camiseta.

Así lo mostró en una sesión de ensayos, en la que Atarazana Go! estuvo presente.

Sus orígenes

La cabeza principal de este proyecto musical es Damián, de 23 años. Este diseñador gráfico escucha rock pesado desde su infancia, pues su padre Omar le enseñó el heavy metal de Black Sabbat y más géneros de otras agrupaciones.

Ron, también estudió por varios años guitarra clásica, en el Conservatorio Antonio Neumane, pero lo suyo es cantar.

Tiene compuestas más de 70 canciones. Las hizo desde su época de adolescente, no obstante, solo unas cuantas han salido a la luz en un demo.

A pesar de su discreción en cuanto a los temas creados, un buen día decidió compartirlos con su amigo y compañero Víctor Vera, y es así como va naciendo la banda.

No fue muy fácil integrarla, ya que también hubo llegadas y salidas de varios músicos, esto porque “no se aprendían las canciones o no creían en la seriedad del proyecto”.

El nombre del quinteto guarda relación con situaciones decadentes o sangrientas que ocurren a diario en la sociedad. Para Damián esto no debe tener interpretaciones equivocadas o negativas.

“Todo depende de cómo lo quiera ver la gente. Yo lo observo de una manera distinta, a lo que puede suponer el resto de personas”.

Surrender to Decadence no se encuadra en un solo género musical.

“Somos una mezcla de todo. Metalcore, thrash metal, y death metal. Yo le digo blackcore, pero es más que eso. Está inspirado en la música electrónica y en el poshardcore”.

Respecto a las letras de las canciones estas se refieren a la guerra, al secuestro, a la violencia o a situaciones personales que viven los ciudadanos, entre otros temas.

A criterio de Damián, “aún no sale la mejor canción de la banda”.

Surrender to Decadence subió en la red social YouTube un video (animación) creado por Ron y Vera de la canción The voice. El audiovisual registra más de 15 mil visualizaciones. Los comentarios son favorables.

La presentación en Kruger fue la segunda que realiza oficialmente la banda. Antes dio un recital en Babahoyo, ciudad de donde es oriundo el guitarrista Fernando Moreno, quien también es parte del grupo Infernal Death.

Ron se encuentra en el octavo semestre en la carrera de Artes Visuales, en la Universidad de las Artes de Guayaquil.

Tocaron música alternativa

Vera, hijo de periodistas guayaquileños, es inseparable de Damián. Está en la música desde 2009 y se conoció con Ron mientras realizaban un curso de diseño gráfico.

Al inicio estructuraron un proyecto de música alternativa (2018), empero no tuvo mucha duración.

Víctor no estudió en un conservatorio como su compañero, por lo que cada acorde lo aprendió por sí solo.

Él, también llegó al rock pesado por la vía de su papá. Para Vera su vida musical está marcada por la legendaria banda británica Iron Maiden.

“Es un antes y un después hasta que los escuché. Los estilos que trato de tocar tienen esa influencia. Por más brutal que sea la canción que toquemos debe tener algo de armonía”.

Víctor, ingeniero en Diseño Gráfico de la Universidad Estatal, empezó tocando batería.

Finalmente decidió vincularse con el instrumento de cuerdas.

Junto a Ron tienen como mayor anhelo presentarse en recitales que se organizan en el exterior.

Talento y entrega en el escenario sí tienen los Surrender, quizás les falte solo un poco más de experiencia, pero esa se la va ganando en el camino. Damián, Víctor, Fernando, Julio y Estéfano están dispuestos a recorrerlo sin miedo. (I)

Portada, fotografías y videos: Atarazana Go!

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