KISS: Nostalgia en rockeros por un adiós cada vez más cercano

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El 2022 llegó a su fin y hace solo unas semanas también concluía una de las últimas presentaciones del año de la legendaria banda estadounidense KISS.

Los anuncios oficiales daban cuenta que hasta ahí llegaría el trabajo de la agrupación liderada por Paul Stanley y Gene Simmons, la cual está próxima a cumplir 50 años y que tiene en sus hombros la producción de casi cuarenta discos y centenares de recitales en todo el planeta. 

Luego surgieron versiones en el sentido de que la banda podría continuar, pero con nuevos integrantes. 

Lo cierto es que los recitales en el marco de la gira de despedida End of the Road Tour (Tour por la Carretera del Fin del Mundo) se extenderán hasta julio de 2023. 

Esta es la segunda ocasión en que los neoyorquinos anuncian su adiós. Antes lo hicieron en 2000, junto a los otros miembros originales Peter Criss y Ace Frehley, pero a los dos años se volvieron a juntar. 

Por distintas razones, los músicos citados anteriormente dejaron al grupo y hoy están Eric Singer y Tommy Thayer. 

Este nuevo anuncio de separación genera nostalgia e incertidumbre entre los fans que están regados en todo el planeta. Ello a pesar de que aún no hay claridad sobre lo que va a suceder. 

En Ecuador también hay fieles seguidores de la denominada “banda más caliente del mundo”. 

Atarazana Go! conversó con los guayaquileños Javier Díaz, Fabricio Gómez y Miguel Ángel Viteri, así como con el quiteño Marcelo Vásquez. 

Los cuatro son conocidos en la escena rockera por su lealtad y afición a todo lo relacionado a KISS. 

Para ellos, el cuarteto es mucho más que la música, el maquillaje, los trajes de cuero y otros detalles. 

Lo visualizan como un espectáculo, una corporación, una empresa que produce mercadería, etc. 

Todos han visto más de una vez a su grupo preferido tocando en vivo. Ya sea en Ecuador (abril de 2015) o en otros países. 

Del mismo modo, Díaz, Gómez, Viteri y Vásquez son poseedores de objetos únicos alusivos a la agrupación.    

En esta primera entrega les contaremos lo que para Javier y Fabricio significa esta banda, próxima a cumplir medio siglo de presencia en el mundo del rock pesado.  

La vitela de Stanley 

Javier Díaz Vélez (29 años) tiene estudios en gastronomía, computación y geriatría, pero a la vez es un fan acérrimo de KISS. 

En su cuenta de Facebook menciona: “Soy KISSero, es un sentimiento que no puedo parar”. 

Así mismo incluyó en su perfil el nombre del disco Live to Win, segundo en solitario de Paul Stanley. 

En otros aspectos de su información puso: Drummer en KISS, Estudió en KISSlandia y en KISS Army, y una buena mayoría de sus posts están relacionados a su agrupación preferida. Lo mismo sucede en sus estados de WhatsApp. Es decir, todo gira en torno a la banda de sus amores. 

Los inicios de Javier en el rock pesado se dan gracias a la influencia de su hermano Julio (42 años), quien ya escuchaba punk y ska. 

“Yo tenía unos 8 años y comencé a ver a Metallica (con cabello corto) y a las bandas de grunge, como Nirvana. No había internet y se consumía lo que transmitía la televisión”. 

En cierta oportunidad es presentado el video de la canción “Deuce”, correspondiente al disco Alive III, la cual es dedicada al fallecido Eric Carr (1950-1991). 

Esa melodía es la que atrapó a Díaz. 

Javier siguió buscando y consumiendo material musical de KISS. Lo hizo a través del canal HTV, que en los 90 era uno de los referentes en la trasmisión de audiovisuales. 

Es así como logra ver el video del tema “God of thunder”, en el cual la agrupación aparece sin maquillaje y todo ese show consolida su gusto por los estadounidenses.  

Javier inicia un proceso para conocer a otras bandas y otros géneros. Llega a Led Zeppelin, a Queen, a The Doors, a The Beatles y otros. Por dos años se separa de las canciones del grupo que lo atrajo. Aquello le sirvió para nutrirse de muchos conocimientos. 

Grupos de thrash metal, del punk de los 70 y 80, y otros de heavy metal formaron parte de la agenda musical de este guayaquileño. 

En 2008 retoma su pasión por KISS. Esto fue porque el cuarteto cumplía 38 años de carrera y se anunció una gira por Sudamérica. 

Díaz se abastece de discos, videos piratas y más material relativo al grupo liderado por Stanley y Simmons. 

El primer disco original que adquirió es el Greatest Hits, en 2008. Era un CD de origen colombiano que lo compró en Musicalísimo, en $ 15. 

Su colección está compuesta por ocho vinilos y un gran número de discos compactos. También posee rarezas no oficiales. 

En cuanto a camisetas, no ha comprado muchas. En total posee cinco, porque su enfoque está más hacia lo musical. 

Javier tiene objetos muy preciados, como su primer disco, revistas originales donde aparece la banda y que datan de los años 90, y a la vez pudo captar fotografías con los miembros del grupo. Estas últimas son sus mejores recuerdos. 

Dos veces vio en directo a sus ídolos: una en Quito y la otra en Argentina. No dudó en invertir $ 200 para su entrada en la capital de los ecuatorianos. 

Para cualquier fanático de un grupo de rock -o de cualquier otro género-, todo lo expuesto anteriormente sobre Javier en esta crónica podría parecer obvio. 

Lo que pocos conocen es que Díaz fue el único guayaquileño que ganó el concurso para formar parte del meet and greet de la banda. 

“Había que responder 100 preguntas. Mi puntaje final fue 509. Otras personas pagaron para estar frente a Gene, Paul, Tommy y Eric”. 

Pero, ¿cómo fue ese momento de estar cara a cara con los músicos? 

“Se me puso la piel de gallina. Son unos tipos de gran estatura, incluso sin las plataformas. Stanley y Gene me dieron la mano. Yo saludé a Eric y Tommy me regaló una foto autografiada”. 

Empero, faltaba otro instante fundamental en la relación entre Javier y KISS.  

Durante la tocada en Quito hubo un momento en que Paul se colocó unas vitelas en la boca y las escupió hacia el público.  

Una de ellas cayó en los pies de Díaz, él la tomó, se la guardó en el bolsillo y desde ese momento se convirtió en su objeto más preciado de la agrupación. 

La otra ocasión que los vio en directo fue en Argentina.  

Javier siente tristeza al saber que el fin de la banda está cerca. Aunque no hay una fecha precisa ni se conoce de qué manera se va a dar, Díaz considera que el rock del planeta no será igual sin KISS, en caso de que ocurra su desaparición definitiva. 

 Fabricio, el KISSboy 

El nombre de pila de Fabricio Gómez (41 años) lo dice todo. Este comerciante de artículos musicales (vinilos, CD, videos, camisetas y otros) es el Chico KISS, del puerto principal. 

Posiblemente la colección de discos de la banda que tiene Fabricio es una de las más grandes del país. En total tiene 200 vinilos, entre oficiales, no oficiales y en concierto.  

En compactos, la cifra es similar. A todos ellos se suman un centenar de casetes de audio, 20 DVD y 8 tapes en formato VHS. 

Gómez, como algunos rockeros, comenzó escuchando el rock latino de los 90. De ahí, durante su paso por el colegio, apuntó a Bon Jovi, Aerosmith, Guns N’ Roses, Nirvana y Metallica. 

Con su amigo Nelson González (†), quien era guitarrista, dio otro salto. Esta vez a géneros más agresivos, como el death metal. 

“Napalm Death fue la primera banda de rock extremo que escuché. Yo no tenía discos y Nelson me prestaba para que los oyera y los grabara”. 

El KISSboy dio otro salto. Esta vez al thrash y al black metal.  

Metallica, Megadeth, Anthrax, Testament, Over Kill, Obituary, Cannibal Corpse, Benediction y otras se convierten en sus preferidas durante esa época. 

Tras concluir su educación secundaria decide comprarse el disco Dinasty, de KISS. Su único antecedente con el grupo, hasta ese momento, había sido un video que vio en el legendario programa de televisión Soul Train.  

Fabricio consigue empleo y en paralelo comienza a abastecerse de discos. 

“Lo que me llamó bastante la atención es cómo manejaban las presentaciones y los trajes. Eso no lo vi en otros grupos”. 

Mientras más escuchaba a KISS, más crecía también su atracción hacia su música. 

“Lo que nos diferencia a los fans de la banda con los seguidores de otros grupos es que, para nosotros, todos los discos son buenos. Somos muy fieles. Eso no pasó, por ejemplo, con Metallica en su momento”. 

A más de discos, Gómez tiene souvenirs, banderas, gorras, juguetes y más. Uno de los artículos más preciados que posee es un muñeco coleccionable original, fabricado en la década del 70, con la imagen del Starchild (Paul Stanley). 

Pero un verdadero KISSero no puede considerar que su vida está completa si no ha visto a la banda en concierto.  

En 2009 el grupo realizó una gira en América del Sur que no incluyó a Ecuador, pero sí a Perú.  

Gómez y varios amigos se pegaron un viaje de 30 horas en carro para ver a sus ídolos. El ticket le costó cerca de $ 100. 

Desde las 16:00 estuvo en los exteriores el Estadio Nacional de Lima, para ingresar a un show que empezó a las 20:00. 

“En ese momento toda la piel se me erizó. Se me vinieron a la mente miles de cosas y no pude contener las lágrimas”, rememora Gómez. 

El retorno le demandó 30 horas más, pero llegó a Guayaquil con la satisfacción de haber presenciado un recital. 

En 2015, cuando KISS llegó a Quito, Fabricio también estuvo ahí. No dudó en comprar un boleto valorado en $ 250. Volvió a viajar en carro y acampó en los exteriores del recinto donde fue el show. 

“Era la gira por los 40 años. Ya se conocían los temas que iban a cantar, pero agregaron otros”. 

El KISSboy está consciente de todas las décadas que lleva su banda preferida trabajando y presentando conciertos. Tiene claro que el final está cerca. 

“Nos mueve la nostalgia de que ya no habrá más oportunidades para verlos en el escenario, que es donde está la magia, las luces y el show. Esa es la parte que se despide, la más cercana entre el artista y el público”. 

Sostiene que para los fans “siempre va a estar viva la llama de la banda, de cada disco y de cada anécdota”. 

Javier Díaz y Fabricio Gómez están en la incertidumbre como millones de KISSeros en el planeta.  

Al menos cumplieron dos veces el sueño de verlos en vivo y en directo.  

El resto dependerá de lo que decidan Paul y Gene, así como sus mánager y los empresarios responsables de la marca KISS. (I) 

 Portada, fotografías y videos: Atarazana Go! 

Nota: Las entrevistas se realizaron varios meses antes de que se conozca la extensión de la gira de despedida hasta mediados de 2023.

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