Ni la Policía detuvo el Festival Resistencia Huancavilca

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Seis años tuvieron que esperar los roqueros de Guayaquil y de ciudades cercanas para asistir a una nueva edición del Festival Resistencia Huancavilca.

Y casi se trunca ese anhelo de ver por dos días a algunas de las bandas más importantes de la escena metalera, debido a un operativo de la Policía Nacional y funcionarios de la Gobernación del Guayas.

Eran cerca de las 22:30 del viernes 22 de diciembre cuando un grupo de gendarmes acompañados por varios burócratas llegaron a las puertas del local del evento, ubicado en las calles General Córdova, entre Juan Montalvo y Padre Aguirre.

Sin dar mayores argumentos pretendieron suspender el recital. A esa hora ya se habían presentado bandas como Igor, Vaginal Herpes, Las Cruces, Tony Montana, Reencarnación y Spectrum.

Los organizadores del Festival de inmediato salieron y conversaron con las autoridades, hasta alcanzar un acuerdo, para que continúe la tocada, en este caso de Repress, la cual tenía pocos minutos de haber subido al escenario.

Alrededor de media hora se perdió durante este incidente.

Hubo momentos de tensión entre los asistentes, pues esta clase de sucesos sucedían a finales de los 80, cuando los roqueros prácticamente eran perseguidos por los uniformados. Era como una especie de cacería de brujas solo por el hecho de usar el cabello largo y vestir de negro.

Día uno

Con casi noventa minutos de atraso, el Festival Resistencia Huancavilca empezó, en el espacio conocido como el Canchódromo.

La afluencia del público hasta esta hora no era muy alta, pero los presentes ya querían ver a las bandas.

Quien debía iniciar el primer día del concierto era Ezze, sin embargo, no se presentó

Alfonso Villacís, líder y vocalista de IGOR, tomó el micrófono y exhortó a los roqueros para que ingresen a la sala. Lo mismo hizo Juan Ávila, organizador del FRH, en repetidas ocasiones.

Nadie se explica el por qué les gusta a los metaleros porteños quedarse en los exteriores de los locales donde se van a realizar los recitales.

En esta tocada se vieron varias situaciones poco usuales: Alfonso empezó cantando en medio del público y no en la tarima; el guitarrista José Northía tocó inicialmente sentado en una silla y el bajista Hugo Marmolejo llegó atrasado.

Andrés Carr, responsable técnico del sonido de todo el FRH, fue el baterista en esa noche con los IGOR.

Tras casi media hora, la agrupación porteña se despidió de los presentes, en medio de calurosos aplausos.

A continuación le correspondió el turno al grindcore de Vaginal Herpes. Los seguidores de este género se conectaron de inmediato con la banda.

De ahí tocó el grupo Las Cruces, con Giovanni Burneo, en la voz y guitarra; Luis León, en el bajo; Jorge Cabezas, en la batería; y Mario Arboleda, en la guitarra.

Antes de empezar, el frontman lanzó varios “mensajes” a quienes lo critican en las redes sociales.

El momento del hardcore punk se dio con la presentación del trío Toni Montana. Ellos desataron la algarabía de los punkeros de Guayaquil dentro del Canchódromo. Este grupo se ha ganado su espacio en la escena, gracias a sus constantes shows en donde el mosh es uno de los principales ingredientes.

El ambiente iba subiendo de temperatura con el paso de las horas. El local finalmente lució repleto ya para las 22:00 aproximadamente.

La legendaria banda Spectrum se apoderó de la tarima a esa hora. Andrés Albán acomodó la batería de acuerdo a sus necesidades y su hermano Bilo ocupó una esquina con el sintetizador. Antonio Montalván y Danny Cabrera se ubicaron cada uno en sus sitios y Yamil Chedraui se quedó en el centro.

El quinteto, que el año pasado conmemoró 40 años de trayectoria, apeló a sus temas clásicos, pero hubo un momento que se lo puede catalogar como épico.

Esto cuando interpretaron la legendaria canción “Ven” y recordaron que el colega y vocalista de IGOR, Alfonso Villacís, es uno de los mayores fans.

Yamil le entregó un recuerdo a Alfonso por esa fidelidad y prácticamente juntos cantaron ese soberbio himno del heavy metal ecuatoriano.

El público enloqueció y coreó la canción a todo pulmón. Como en otros recitales, Andrés tocó un solo de batería ante la mirada atenta de los roqueros.

Vendría el turno de Repress conformada por Juan David Ortiz (vocalista), Danny Cabrera (guitarra), Joseph Vanegas (bajo y coros) e Israel Flores (batería). Justo cuando iban por el tercer tema se produjo la intervención policial.

La mayoría de los asistentes empezó a abandonar las instalaciones del Canchódromo.

El asunto se solucionó y los músicos tocaron algunos temas más.

Reencarnación se apoderó del escenario a continuación. Mario Morán (voz), John Ortiz y Héctor Naula (guitarras), Carlos Zúñiga (bajo) y Ricardo Pincay (batería) descargaron con fuerza lo mejor de su repertorio. El frontman tiene un buen dominio de la tarima y una prodigiosa voz.

La primera jornada del FRH tendría un cierre a full hardcore punk. La penúltima banda fue Moral Abajo con más de dos décadas de trayectoria en la escena.

Un derroche de potencia y de velocidad musical mostraron estos guayaquileños.

Pero aún faltaba más. La fiesta debía culminar ese viernes con broche de oro y eso fue exactamente lo que pasó.

Julio Salame, Gabriel Ávila, Daniel Salame y José Jiménez, integrantes de Notoken, tuvieron bajo sus hombros la responsabilidad de que la despedida sea una explosión.

Los 4 Reyes del Hardcore Punk del Ecuador no tienen problemas en convertir a cualquier escenario en un área no apta para personas cuerdas.

La banda tiene esa capacidad desde hace varios años. Lo ha demostrado dentro y fuera del país en escenarios pequeños, medianos y grandes.

Seguramente por eso Notoken fue considerada para estar en el The Metal Fest 2024 Ecuador previsto para el mes de abril, en Quito.

Ahí estarán estos cuatro guayaquileños codeándose con bandas del calibre de Anthrax, Over Kill, Exodus y otros monstruos del rock mundial.

Un poco antes de la medianoche terminó esta primera jornada.

La Policía regresó para constatar el fin del concierto. No hubo ningún percance y los roqueros se retiraron del local. Al siguiente día, el ritual debía continuar.

Día dos

La tónica fue similar en dos aspectos: el atraso para iniciar el recital y nuevamente los roqueros prefirieron mantenerse en los exteriores del Canchódromo.

Esta vez no llegó la Policía ni personal de la Intendencia o de la Gobernación del Guayas.

Lo que sí hubo es algunas circunstancias interesantes que le dieron un matiz especial al último día del Festival Resistencia Huancavilca.

La apertura estuvo a cargo de Crisis de Pánico, una agrupación de hardcore punk con algunos años en la escena musical de Guayaquil.

Sus temas son de alto contenido social y los asistentes del día sábado 23 de diciembre disfrutaron con su tocada.

De ahí fue el turno de Mashuta, grupo de heavy metal en donde tocan los Julio Salame y Gabriel Ávila, ambos de Notoken.

Esta banda tiene su propio estilo y la gente reconoció este trabajo con calurosos aplausos.

La experimentada Primate también estuvo este día en el FRH.  Christian Solís (guitarra y voz), Henry Del Valle (batería) y Carlos Chávez (bajo) ya tienen acostumbrados a sus seguidores y a quienes asisten a los recitales donde ellos participan a escuchar temas muy bien compuestos.

Las irreverentes Petunias y su hardcore punk contestario fue otra de las invitadas a esta edición del festival. Andrés Carr las acompañó en la batería ante la ausencia de la titular.

La gente se unió en el pogo con las contagiantes canciones de las porteñas.

El concierto empezó a subir de tono al dirigirse hacia otros géneros más fuertes.

Fue el turno de Severo cuando el reloj marcaba cerca de las 21:00

El recital que se mandó el grupo integrado por Byron Alvarado, Richard Manosalvas, Pablo Alvarado, Carlos Guillén y Willy Vera, quizás fue uno de los mejores del año para ellos.

El poder que transmite la agrupación penetró en el alma y en los cerebros de quienes acudieron al segundo día del FRH.

Si Severo encendió a los presentes, Toxic Soul los electrocutó en el momento de su participación.

Es impresionante la velocidad de esta banda. Sus integrantes se movieron por toda la tarima y en algunos momentos dieron brincos. Pareciera que las pilas o las energías nunca se les terminan.

Hubo un momento en que a uno de sus guitarristas se le dañó la correa del instrumento. Eso no fue un motivo para que se detenga. Resulta absolutamente loable ser testigo de estas acciones.

Los Toxic Soul se despidieron del público y llegó el instante de avanzar hacia géneros más extremos, cuyas letras son absolutamente oscuras.

El trío Black Dust inició su recital. La voz gutural de Fernando Jácome y las composiciones trasladaron a los presentes hacia sitios siniestros y retorcidos.

El frontman apareció con un chaleco similar a los antibalas que usan los policías. Se movió de un lado a otro del escenario. A veces parecía que su mirada se perdía en un mundo distinto al real.

Los fans de la música extrema se sintonizaron en cada canción.

Metal Factor y Profecía aparecieron en ese orden, en los últimos tramos del festival. Ambas son referentes dentro del círculo del rock pesado guayaquileño.

Los proféticos tienen su propio público que los acompaña en cada presentación. El exbajista de la banda y hermano de Érick, Frankie Álava participó en varias canciones. Es decir, alterno con Andrés Mendoza, en el recital.

El final debía ser soberbio y así lo concibieron los organizadores.

La agrupación de metal andino Aztra fue la encargada de la despedida.

Con ocho discos a cuestas, en donde se combinan las guitarras eléctricas y los instrumentos folclóricos de la serranía ecuatoriana, los capitalinos presentaron algunos de sus mejores temas.

La vocalista porteña Malú Calderón (Noise) se sumó a la agrupación capitalina.

Hacia la 01:00, el Festival Resistencia Huancavilca se terminaba.

El balance en cuanto a asistencia es muy favorable, así como la participación de aproximadamente 80 músicos en escena.

Este concierto se organizó con el fin de recolectar libros y juguetes para personas de escasos recursos. Quizás ellos no sepan mucho sobre el rock pesado de Guayaquil, sus géneros y temas similares. Lo único cierto es que el metalero porteño disfrutó de grandes bandas durante dos días seguidos y nuevamente mostró su lado solidario. (I)

Portada, fotografías y videos: Atarazana Go!

Nota: Los videos de Reencarnación y de Metal Factor fueron cedidos por las respectivas bandas. El audiovisual de Profecía lo proporcionó Jimmy Naranjo y el de Aztra, es cortesía de Maniac TV.

Atarazana Go! les agradece a ellos por su apoyo.

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