Una imposición de cenizas diferente en 2021, por la pandemia

0
203

La conmemoración del Miércoles de Ceniza tuvo un matiz distinto este año.  

Esta vez, los sacerdotes no colocaron con sus dedos el polvo incinerado, producto de los ramos guardados de la última Semana Santa o anteriores.

Lo que hicieron es soltarlo sobre las cabezas de los fieles. Esa fue la disposición de las autoridades eclesiásticas a escala mundial.  

En La Atarazana, la Iglesia del Señor de la Buena Esperanza organizó tres misas para este fin.  

Una fue en la mañana y dos se dieron en horas de la noche.  

Los creyentes católicos acudieron cumpliendo los protocolos de bioseguridad, es decir portando mascarillas, tomándose la temperatura antes de ingresar, manteniendo la distancia y frotándose alcohol en las manos.  

Las misas estuvieron a cargo del padre Alfredo García, párroco del templo.  

Al menos unas 400 personas recibieron las cenizas en sus cabezas en las tres jornadas en las que el sacerdote promulgó la palabra de Dios.  

Un emotivo mensaje que llamó a la reflexión, a la oración, al ayuno y al respeto de este día fue el que profesó el padre García.  

Ya para la colocación del polvo se formaron cuatro filas. Tres monjas ayudaron al prelado en esta labor.  

Los fieles recibieron la ceniza y volvieron a sus puestos para orar.  

Ciudadanos de todas las edades acudieron al templo atarazaneño para cumplir con este acto litúrgico.  

El Miércoles de Ceniza es el primer día de la Cuaresma, la cual culmina con los actos religiosos de la Semana Mayor o Semana Santa, cuando se conmemora la Muerte y Resurrección de Jesucristo. (I)  

Fotografías: Atarazana Go!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí