El kickingball llegó desde Venezuela a la FAE

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La cancha de fútbol de la ciudadela la FAE acoge hoy a muchas personas, quienes entrenan todos los días diferentes disciplinas deportivas.

A más de los jóvenes y adultos (de ambos sexos) que practican el balompié, van atletas, ciclistas, boxeadores y también ciudadanos que acuden a trotar para mantener su estado físico.

Hace pocos meses llegó un grupo compuesto por 40 chicas. Este último es quizás el que más llama la atención, especialmente durante las tardes de los martes, jueves y domingos.

Se trata de un equipo integrado, en su mayoría, por jóvenes venezolanas que juegan kickingball, cuya traducción al español significa: pateando la pelota.

Este deporte es el más popular de Venezuela entre las niñas, adolescentes y adultas de diferentes edades. Lo enseñan desde la edad escolar, en el liceo (secundaria), clubes y otras instituciones. Incluso existe la Federación Venezolana de Kickingball (Fevenkic).

Seguramente los lectores de este artículo se preguntarán ¿en qué consiste este juego?

El kickingball es una combinación entre el softball y el fútbol. La diferencia es que no se usa un bate para golpear la bola, sino los pies. Además, la pelota es del tamaño número 4 (similar a la del balompié).

Así lo describe Wilyulis Bruguera, de 33 años, dirigente y entrenadora del Ohana Kickingball Guayaquil (OKG), como se identifica el equipo que entrena en la FAE.

La joven, oriunda del estado de Carabobo, está en Ecuador desde 2018 y uno de sus objetivos es incentivar a las chicas ecuatorianas para que se unan a practicar esta disciplina.

Ella lo hace desde su niñez y a lo largo de su vida lo siguió jugando a tal punto que pudo representar a su estado y a diferentes clubes en distintos torneos.

“El resto de las reglas son similares a las del béisbol. Están las bases, el home y participan dos equipos donde gana quien logra más carreras”.

Bruguera observa pocas dificultades en el aprendizaje del kickingball, pues considera que con una buena disciplina y un entrenamiento frecuente es posible dominarlo en pocos meses.

El mayor riesgo -a su criterio- podría ser para los tobillos de las jugadoras, por la fuerza con que el balón pega en sus extremidades inferiores. Lo mismo a la hora de correr entre las bases.

Uno de los implementos fundamentales entre las deportistas son los zapatos de pupos. Estos son los que les permitirán pisar bien en el campo de juego.

Wilyulis tomó la decisión de enseñar todo lo aprendido como una opción para promover esta disciplina en la FAE, la Atarazana y demás ciudadelas aledañas.

Uno de sus anhelos es crear un club que represente a Ecuador en torneos nacionales e internacionales. Para el efecto, confía en el apoyo que le puedan brindar instituciones públicas o privadas de la ciudad y del país.

Madres y profesionales

Francelys Blanco, Karyslei Dias, Efrennys Sánchez, Katherine Ovando, Omary Rivas, Diana Delgado, Lenny Torres, Johannys Cortez, Gabriela Farías, Paola Cárdenas, Oryannis Martínez, Mayerling Orellana, Gracibel Moreno, Nohemí Rodríguez, Fernanda Torres, María José Criollo, Luisa López, Ledibeth Cabeza, Alessandra Fernández, Kimberly Santos, Sairys Bolívar, Ana Pirela, Elizabeth Bolívar, Yosmari Torrealba y Mayeling Montoya son algunas de las deportistas venezolanas que entrenan en la FAE.

En el grupo hay educadoras, diseñadoras gráficas, contadoras, enfermeras y de otras profesiones.

Así mismo, la mayoría son madres que llegaron hace algunos años con sus familias, en busca de mejores días.

Ellas no se conocían en su país, por cuanto vivían en diferentes estados. Ni siquiera las que residían en Caracas eran amigas.

Todas se integraron por medio de las redes sociales una vez que llegaron a Ecuador, y precisamente fue porque querían conocer a otras compatriotas que también jugaran kickingball.

Si hay algo en común entre las extranjeras es que casi todas residen en el norte de Guayaquil: Sauces, Alborada. Bastión Popular, Las Orquídeas y otras urbanizaciones. Eso incidió en que su primer lugar para entrenar haya sido una cancha en la ciudadela Simón Bolívar.

Algunas ecuatorianas

Al momento, cuatro ecuatorianas se han sumado a esta iniciativa deportiva.

Una de ellas es Julissa Villacís, de 22 años. La joven de tez trigueña reside en el sur de la urbe y antes practicó karate, básquet y fútbol.

“Me llamó la atención que en su mayoría son chicas. Nos entendemos más. Tengo cerca de un año jugando con ellas”.

Julissa tiene un año entrenando en el equipo que dirige Wilyulis. Su deseo es continuar hasta alcanzar los objetivos del plantel.

Un nombre hawaiano

Ohana es la palabra que eligieron las jugadoras para llamar a su equipo. Este término es de origen hawaiano y significa: familia.

De acuerdo a la líder del plantel, el grupo es una verdadera familia. “Así es como nos vemos todas”.

El OKG celebrará en los próximos días su primer aniversario de creación.

El festejo será jugando un cuadrangular que se llevará a cabo el domingo 6 de marzo, a partir de las 08:00, en la cancha de la FAE.

Estarán presentes los elencos de: Perlas del Pacífico, EcuaVen (Chunchi) y Volcanes de Quito.

La jornada deportiva es una buena oportunidad para que más chicas conozcan sobre este deporte y -¿por qué no?- animarse a practicarlo. (I)

Portada, fotos y videos: Atarazana Go!

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